Las características centrales de los sistemas de control electrónico se pueden resumir en alta precisión, respuesta rápida, gran flexibilidad, alta confiabilidad y facilidad de integración; Al utilizar sensores, ECU (unidades de control electrónico) y actuadores para formar un mecanismo de control de bucle cerrado-, permiten la gestión digital e inteligente de los procesos físicos.
1. Alta precisión de control;
2. Velocidad de respuesta rápida;
3. Buena estabilidad;
4. Facilidad para implementar controles complejos;
5. Alta confiabilidad;
6. Facilidad de integración y expansión.
Los sistemas de control electrónico funcionan basándose en circuitos electrónicos y algoritmos de software, aprovechando las principales ventajas de la tecnología electrónica: alta precisión de control-logrando un control de parámetros a nivel de micras o más fino mediante un procesamiento de señales preciso y una regulación de retroalimentación; velocidad de respuesta rápida-con transmisión y procesamiento de señales electrónicas que superan con creces a los sistemas mecánicos o hidráulicos, lo que permite una respuesta rápida a los cambios de entrada; buena estabilidad-utilizando mecanismos de retroalimentación de bucle cerrado-para corregir las desviaciones de salida en tiempo-real y ofreciendo una fuerte resistencia a la interferencia ambiental; facilidad de implementación de control complejo-lo que permite la implementación flexible de estrategias sofisticadas como PID y control difuso a través de la programación; alta confiabilidad-caracterizada por la larga vida útil de los componentes electrónicos y el conveniente diagnóstico de fallas; y facilidad de integración y expansión-que permite la comunicación con dispositivos como computadoras y sensores para ampliar fácilmente la funcionalidad del sistema.





